Cortesía en imágenes

Bueno, vamos a ver, me hubiera gustado más corto (como un minuto menos… con tres minutos se podría haber dicho lo mismo) pero no está nada mal.

Que no se malinterprete, este vídeo tiene lo fundamental de lo que quise decir: actuar y pasar la antorcha. Me gusta.

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Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe los siguientes blogs: "Relatos Toxicos" www.javierrevolo.wordpress.com y "El Pais de los sentidos" del diario El Pais: http://lacomunidad.elpais.com/javierrevolo Vive en Sidney, Australia, y es abogado.
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18 respuestas a Cortesía en imágenes

  1. Mmmm… Qué estupenda manera de desayunarme… :)
    Hola, Javier…
    ¡¡¡FELIZ DÍA!!!
    Estaba aquí, sentada frente a la pantalla del ordenador, los dedos prestos sobre el teclado, ansiosos por comenzar a correr sobre las letras, pero con inspiración cero…, (aunque yo, por si acaso, por eso de que dicen que tienes que estar trabajando cuando llegue la inspiración, ahí estaba…, alerta…), cuando de repente me ha sonado la señal de que acababa de recibir un mail.
    Vamos a ver qué es, me digo. A ver si me desbloqueo un poco…
    Y era tu “Cortesía en imágenes”… :)
    ¡Qué regalo! ¡Qué a tiempo!
    Ya lo he visto. Aún tengo una lágrima enganchada del rabillo del ojo (se ve que no cae por el frío… Jajaja… Yo creo que ha empezado a cristalizarse ahí…, jajaja)
    Muchas gracias, Javier… Por hacer pared con cualquier piedra, aunque hoy no llegue de tus hábiles palabras. Pero ya sabemos que no se hace poesía sólo sobre el papel… :)
    ¿Sabes lo que más me ha emocionado? Me he dado cuenta… No eran los bellos gestos…, sino esa mirada casual -pero atenta- que observaba aparentemente desde fuera de la escena… Esa mirada es lo que más me ha emocionado…
    Qué importante saber mirar, ¿verdad? Porque no todos, -ni siempre- miramos con la misma atención. Ni con la misma intención. Dos personas podemos ver la misma imagen, la misma escena, y podemos sustraer información completamente distinta del mismo instante. Si me apuras, hasta antagónica.
    Pero mirar y quedarte con lo verdaderamente importante, con la enjundia del tema…, ¡eso es saber mirar! Y eso sí podría cambiar el mundo!!! Podría hacerlo, como presume el vídeo, por contagio. Cambiando -no grandes, sino- las pequeñas cosas. ¡Dios! ¡Las pequeñas cosas…!
    No como sucede en el vídeo, -que ojalá-, porque como decíamos no todo el mundo “mira” igual, o porque tenemos demasiada prisa para pararnos, o porque estamos cansados, o sencillamente porque caminamos por el mundo “demasiado ocupados” a nuestras cosas como para reparar en las cosas de los demás…
    No sé. Es una pena.
    Pero… ¡yo aún creo! ¡Sí! ¡¡¡Creo!!! No sé si será el cáncer, o la niña que llevo dentro y que siempre he luchado tanto porque no saliera corriendo de mí pese a los 47 tacos que en breves días van a caerme… Pero CREO.
    Es más. Necesito creer.
    Y tú vienes a reforzar, con tus hermosas y a la vez pragmáticas palabras, unos días, y otros con imágenes como las de hoy…, que podemos estar tan distantes en espacio (cada uno a una parte del mundo), como próximos en esencia… Y eso me anima y me tranquiliza. Mantiene viva la esperanza.
    Mil gracias, Javier.
    Voy a volver a verlo. Además la canción mola. A ver si me calienta un poco el alma y me suelta los dedos… ;)
    Besazo grande, querido.

    • Querida Bea:
      A veces me resulta difícil entender lo simple, digamos, lo infantil, lo emocional. Me pasa a menudo con algunas películas norteamericanas, aquellas que me arrancan las lágrimas siempre y de la misma forma: El nino, la bondad, la diferencia dolorosa, todo aquello mezclado para causar el efecto emocional… la música de fondo. Caigo redondo siempre, y mientras me seco las lágrimas, me río por tonto, porque sé que se trata de una formula mil y una veces utilizada. Simple pero efectiva al máximo, al menos en mi.
      Resulta que no me da vergüenza ser así, ni tampoco es que me sienta hecho un valiente por decirlo, pero me doy cuenta -a través de mi propia reacción emotiva- de lo poderosas que son esas imágenes, la fuerza de esa formula que nos hace llorar, por cómo maneja ciertos elementos: la solidaridad, la compasión, la bondad, etc. encarnados muchas veces en ninos, en hombres y mujeres comunes que reaccionan ante algo de un modo inusual, por humano. Debe ser porque estamos tan necesitados de aquello que sencillamente nos conmueve verlo -tan cargado de injusticia está este mundo-, y aunque sepamos que se trata de una formula, los sentimientos que toca están ahí, en nosotros, estirando las manos, abriendo los brazos y, cuando llegan las imágenes, se entregan, se sueltan, explotan en una mezcla emocional de risa y llanto, necesitamos llorar aunque no lo sepamos, incluso cuando sabemos que esos sentimientos son inducidos.
      De este vídeo lo que señalas es importante, fundamental. La mirada del tercero. No sé si se trata tanto de saber mirar, lo que sé es que tan alicaído está nuestro mundo y tan falto de cortesía -que es esa forma delicada de respeto entre personas que no se conocen ni se van a conocer, en la mayor parte de los casos- que al cruzarnos con esa acción amable, al verla, se nos queda en la mente y, si no estamos muy deformados por dentro, tal vez seamos capaces de imitarla, porque sabemos que esa es la antorcha, es lo que podrá salvar el mundo. La acción anónima, insignificante, la que contrasta con lo público, la fama, la importancia. O sea, en pocas palabras, la diferencia entre lo que nos podría mejorar y lo que nos ha puesto donde estamos.
      En fin Bea, puedo decir mas, pero para qué? cada uno sabe lo que hay que hacer. Cuando alguien no se siente junto a alguien por ser diferente en el autobús, cuando se cuele el insulto a modo de chiste, cuando se detecte la crueldad en sus múltiples formas sutiles, en esas ocasiones -que son tantas como pocas son las amables- en esas ocasiones debemos probarnos y ser fuertes, o sea, ser amables, estrechar manos y sonreír, ayudar con firmeza a quien lo necesita… en fin, lo que haga falta, por encima de nuestra timidez, no hay mucho tiempo para ser quienes somos. No deberían ganar los hombres asustados y rencorosos. Tenemos en nuestras manos esa revolución y, la verdad, es una suerte.
      Un beso Bea

  2. Uys! Discúlpame… Soy tan rollera, que yo misma me pierdo entre mis argumentos y al final no he dicho lo que quería… Jajaja… Qué desastre!!! Lo siento.
    A ver. Sólo una cosa más.
    Que me parece genial que no “recoja la antorcha” el que recibe directamente el “favor”, para “pasarlo” después, que sería lo más obvio. Sino esa persona ajena a la escena, “la que mira”. La que sabe “mirar” y “ver”…, entender, interiorizar, asumir, y devolverle al mundo “el favor”, a pesar de no haber sido ella la que se viera beneficiada…
    Creo que eso es vital. Porque ya dicen que favor con favor se paga, pero en este caso no es así, no es el que recibe el favor el que lo devuelve, sino alguien que está “mirando”. Por eso son tan importantes las miradas en el vídeo. Y por eso creo que me han emocionado tanto.
    Sólo eso.
    Disculpa, tú y todos tus lectores, que me ponga un poco pesada. No me lo tengáis en cuenta…, por favor… :(
    Mis mejores deseos para todos, a discreción, y con mis mejores intenciones. :)

    • felipejpg dijo:

      Bea, el que piense que te pones pesada, que no te lea, es un placer leerte e intentar aproximar los sentimientos, que aunque cada uno es en su ser distinto, la emoción de un sentimiento ha de ser y es siempre profunda en cualquier persona que se emocione, intente entender y esté orgulloso de actos como estos.
      Un saludo enorme.

      • Hola, Felipe!
        ¡Caramba! ¡Muchísimas gracias!
        Has sido muy amable intentando aligerar mi sentimiento de culpa, fruto de mi incontinencia verbal… Siempre temo escribir demasiado. Hablando sí lo controlo, pero a la hora de escribir me es muy dificil recortar y constreñirme… :( ¿Qué se le va a hacer? Bueno, sí, pedir disculpas cuando creo que me he “pasado”…, es lo único que puedo hacer. Pero muchas gracias por tus generosas y amables palabras. ¡De verdad!
        Por cierto… Jajaja… Qué gusto leerte… ¿Sabes? Yo ya hace tiempo que deje de apagarlo y buscar una papelera… Hace ya años que llevo mi propio cenicero encima. Una cajita de pastillas Valda, verde, de metal, que cierra perfectamente, y la ofrezco siempre a quien tengo cerca para que no tire su cigarro al suelo… :) Pequeños gestos, ¿no?
        El arte de “Las pequeñas cosas”!!!! :)
        Me alegra mucho leerte… Yo también adoro hacer uso de “esos pequeños gestos”. Muchas veces, ¡incluso!, me doy cuenta de que los voy buscando… Algún otro conductor a quien ceder el paso, alguien a quien ayudar a cargar la compra, a quien sujetarle la puerta… O sencillamente a quien brindar una sonrisa porque sí, sin motivo ni excusa. Sólo por el placer de hacerlo!!!
        Me ha encantado tu comentario a Javier.
        Vaya… Que me alegra “saberte” :)
        Te deseo un día tan amable y feliz, como tu intención al dirigirme esas benévolas palabras… :)
        Saludito afectuoso.

        (Esperemos que a Javier no le moleste este fluido intercambio de opiniones entre lectores de su blog… Mmmm… ¡¡Qué va!! Seguro que le alegra!!! Además, no es ajeno a ello, sino tema principal y razón de nuestros comentarios. ¡Apuesto algo a que sonríe dichoso mientras lee esto…!!! Jajaja… Como si lo estuviera viendo… ;) )

  3. felipejpg dijo:

    Gracias Javier, dice todo de tu escrito, una cadena de actos corteses, cordiales, y sobre todo, humanos, tan faltos en esta sociedad de prisas y valores olvidados, donde cada día nos arraigamos más y más al yo y solo yo, sin importarnos aquello que nos rodea. Ojalá que cuando apago un cigarro en la suela del zapato y camino 5 metros para tirarlo a la papelera, muchos de aquellos que me miran con extrañeza, hubiese tan solo uno que lo hiciese y a su vez otro y otro y otro, así con diferentes estados que vivimos a diario, me encanta tener actos y que me devuelvan una sonrisa, es un momento para mi único, no me gusta que me miren con extrañeza, pero si vale para reflejar el vídeo que has usado, ¡que me miren los más posibles!, me gusta emocionarme de sentimientos, y una vez más, me has aportado esa emoción que tanto necesito día a día, que me hace sentirme vivo, y que pese a como somos y nuestros comportamientos, me da el premio de descubrir personas tan humanas como tú.
    Un abrazo enorme.

    • Hola estimado Felipe:
      Son esas miradas las que se necesitan. A veces nos parecen miradas de extrañeza, como dices, pero puede ser que sean miradas de reflexión o curiosidad. Un detalle importante es el anonimato y la falta de premio. Aquellos que ejecutan la ayuda, el respeto, suelen ser desconocidos y lo seguirán siendo. Como menciona Bea, no es el sujeto pasivo de la acción el que necesariamente devuelve la misma, sino un tercero -o varios- que está detrás o por alguna parte, entre la masa indiferenciada, siendo testigo de la acción amable. Tampoco busca el premio. Nadie es mejor por ayudar a recoger los papeles del suelo de un hombre, pero ese acto puede generar compasión en otros, generar amabilidad y respeto entre desconocidos, nos puede inspirar a ayudar, a vivir mejor.
      Todos contribuimos a evitar el sufrimiento de otro/s, a todo ese dolor innecesario que se inflige a diario. Eso debería ser lo que tendríamos que hacer con nuestros actos corteses, en la medida de lo posible, claro, pues somos seres humanos y tenemos momentos mejores y peores. Lo importante es que evitemos hacer daño y procuremos, en la medida de nuestras posibilidades, hacer la mayor cantidad posible de bien, de aliviar la vida de quien sufre, en mucho o en poco. Muchos ya lo hacemos, estoy seguro, pero comparado a todos los que hacen daño, aun es una cantidad ínfima. Creo, eso si -y, como Bea, “quiero creer”- que somos capaces de revertir la situación. No me preguntes ni cómo ni porqué, pero sé que se puede -en el fondo creo que todos, de algún modo, tenemos esa ciega esperanza- con estos actos anónimos y desinteresados, aquí, allá y en todo el mundo. Una revolución como una enorme ola invisible… de amabilidad. Sería algo maravilloso, no?
      Un abrazo Felipe

      • felipejpg dijo:

        No solo sería maravilloso como dices, creo que a estas alturas será y es algo indispensable. Totalmente de acuerdo una vez más contigo y con esa gran seguidora tuya que es Bea.

  4. Gracias Javier. Por plantar la semilla, Es increíble lo rápidamente que da fruto…
    Un abrazo.

    • Hola Miguel:
      No se si he plantado una semilla, no era mi intención hacer de moralista de ningún modo pero, en todo caso, si de algo sirve lo expuesto, me encantaría que hubiese alguna reacción, aun cuando fuese mínima, pues es mejor eso que no haber intentado nada en presencia de tanta resignación, indiferencia, de tanto miedo.
      Gracias a ti primo, siempre tan amable.
      Un abrazo

  5. Pingback: Mutando…

  6. lai dijo:

    Ya lo decían los integrantes de aquella banda de coleópteros resumido en: un poquito de amor, es cuanto necesitamos. También a mi me hubiera gustado fuese más corto, pues pudiese resultar fiero por reiterado (mensaje).
    Salu2

    Pd: Si se pregunta cómo asomé la gaita por estos pagos, la respuesta es: Un enviado de Bea es cuanto soy y por quién vengo.

    • Hola Lai:
      Los Beatles, como otros artistas en todas la épocas, saben que los humanos solemos ser muy buenos cuando hablamos pero pésimos cuando actuamos, por eso pedían en algunas de sus canciones un “poquito de amor”.
      Nos enseñan en el colegio a saludar, ser amables y saber “comportase”, pero esa misma educación introduce la competencia despiadada, el amor por el éxito y el desprecio por el perdedor. Es fácil darse cuenta qué parte de nuestra educación es la que impera en la sociedad. El triunfo del egoísmo visto y ensalzado como ejemplo es obvio y su desarrollo, creo, imparable.
      Un abrazo Lai y gracias por venir, es un gusto conversar contigo.

  7. lai dijo:

    Reblogged this on THC and commented:
    Bea me sugirió pasase por estos lares y lo cierto es que me encantaron sus aires.

  8. Me emocionó el video. Justo lo que necesitaba hoy: un gesto de amor que vuelve exactamente como dice la consigna. Excelente rescate!

    • Hola espectador:
      Efectivamente, eso es, la cortesía es -entre otras cosas- esa sutil combinación de respeto y amor con desconocidos que, la mayor parte de las veces, lo seguirán siendo pero la acción se extiende, se esparce, alcanzando lugares y personas que no imaginamos siquiera.
      Me alegra saber que esto era lo que necesitabas hoy.
      Marquemos una linea sobre el suelo el 2012 y crucemos hacia un 2013 con mas cortesía, mas bellos gestos, mas amor.
      Un abrazo y feliz 2013!

      • En realidad rescaté no tanto simple cortesía como el sentimiento de que lo que le sucede a cada uno nos atañe a todos. Creo firmemente en este involucrarse en el problema del otro, en el darse por aludido en cada acontecimiento que comprometa a un ser humano y, en este sentido, el video es un verdadero manifiesto.
        Gracias por los buenos deseos, los retribuyo. lo mejor para este año que inauguramos hoy!

      • Ese es un dato muy importante que ya lo rescató también Bea de este vídeo, el presenciar un acto amable puede propiciar un sentimiento de ser amable -no todos los que presencian reflexionan, eso queda claro, pero con uno basta- con otros desconocidos. Ahora, el vídeo habla de humanidad y, como siempre, esta se debería ejercitar con o sin espectadores, a fin de cuentas, es un modo de ser.
        Saludos

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