MEMORIA

Memoria

Hallamos, un día, en un baúl, las cartas de un ser querido ya fallecido hace mucho tiempo, un abuelo, un bisabuelo. Esa criatura que se nos aparece de repente en la imaginación, que ama, que odia, que piensa por sí misma, cuyos rasgos vemos uno a uno dibujarse en el aire, ya no existe. Podría decirse, a fin de cuentas, que no es más que un conjunto de papeles manchados de tinta. Pero en el momento en que leemos esos papeles, nuestro bisabuelo vuelve a ser. No a vivir, desde luego, pero sí a ser. Nadie podría afirmar, ninguno de nosotros lo afirmaría, que este señor, o señora, a quien probablemente no hemos conocido nunca, de quien (lo más probable) quedan menos vestigios sobre la tierra que los que quedan de Hamlet, es ficticio. Pero tampoco nos sentiríamos del todo cómodos, a la luz de esas simples cartas, diciendo que nuestro bisabuelo es real, que está ahí, que de alguna forma pertenece al orden de las cosas sensibles.
La memoria necesita inventar. La memoria es escritora. Cuando recordamos a la persona fallecida, es como si la escribiéramos dentro de nosotros: recordamos, sobre todo, al personaje. Nuestro destino es transformarnos en personajes en la memoria de los demás, y como la memoria es peor, muchísimo peor escritora que Shakespeare, podría decirse que nuestro destino no va a vender siquiera cien ejemplares (lo mínimo que podría esperar vender el autor de una obra autofinanciada). Como personajes, lo más que podemos esperar vender son cinco o seis ejemplares: es decir, podemos esperar ser editados en la memoria de nuestros hijos, en la de algún amigo que otro, etcétera, pero tras el paso de una sola generación, y a veces antes, ya no seremos reeditados nunca más. Quedarán, eso sí, nuestras cartas, como las del bisabuelo, encerradas en un baúl. ¿Y qué más da que sean ficticias? Todo lo escrito, recordado queda.

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Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe "Relatos Tóxicos" https://javierrevolo.wordpress.com/ y en la Revista mensual “Hontanar Digital” http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html de la que es sub director. Vive en Sídney, Australia, y es abogado.
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