La mirada

Un casting busca la versión joven de un actor famoso para que haga las veces de su hijo en una película. Luego de un rutinario proceso de selección, se elige a un joven que, aun sin poseer muchas cualidades para la interpretación y su escasa experiencia, es quien posee los rasgos más parecidos de los que se presentaron para el papel. Aquel actor famoso -con grandes interpretaciones en su haber-, posee una característica que ha sabido utilizar con mucho éxito a lo largo de su carrera profesional. Sus ojos oscuros poseen una mirada intensa que sabe sostener y administrar con precisión, como una medicina, como otros hacen con su voz o sus gestos.

Después del estreno de la película, poco a poco, el actor de la mirada se ha ido hundiendo en la soledad y el pertinaz consumo de alcohol. Mientras que el actor joven, gracias a su participación en aquella película, obtiene roles similares a los que le fueron ofrecidos al consagrado en otra época. La carrera en el cine y la televisión de este joven ambicioso estaba asegurada. Había ejecutado una herencia inesperada.

Años más tarde, en una nueva película protagonizada por el ahora maduro actor heredero de la mirada, un joven actor hace el papel de su hijo, provocando suspiros y otras emociones entre las chicas y la demás gente -el ciclo, implacablemente, se vuelve a repetir-, y logra ser considerado para nuevos papeles gracias a sus cualidades, entre la que destacaba esa mirada inefable. Así es que, en poco tiempo, consigue -sin proponérselo- desplazar al que había sido su “padre” en las pantallas quien, a estas alturas y con un matrimonio colmado de escándalos y otras malas inversiones, poco a poco se va difuminando de la escena, del mundo de las luces, dejando así camino libre al pujante actor.

Hoy casi nadie recuerda -con excepción de algunos especialistas nostálgicos- a aquel primer actor, aquel hombre que sedujo al mundo hace tres generaciones administrando la energía de sus ojos con maestría; sin embargo, esa “su” mirada ha permanecido en el tiempo y gracias a esos “castings” rutinarios que obran de modo casi homogéneo e  inconsciente, para alimentar un público, aunque cambiante, que siempre exige a través del tiempo y las personas, esa mirada, esa necesidad constante de ser hipnotizados, seducidos por unos ojos oscuros.

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Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe "Relatos Tóxicos" https://javierrevolo.wordpress.com/ y en la Revista mensual “Hontanar Digital” http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html de la que es sub director. Vive en Sídney, Australia, y es abogado.
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13 respuestas a La mirada

  1. Javier Hurtado dijo:

    La vida efímera de la fama y el éxito.

    Un saludo

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  2. Hola Javier:
    Es verdad, una vida efímera y, tal vez, intensa, no lo se. En todo caso, me gustó la idea de restablecer esa conexión entre los tres actores que llegaron a ser famosos -o tuvieron éxito- gracias a esa forma de mirar, que era el motivo principal por el cual los elegían -aparte de, posiblemente, una cierta capacidad para la actuación- pero, al final, ese rasgo se pierde en el olvido, el origen de todo aquello se hunde en la niebla. Este texto es, creo, una forma tediosa de decir que mucho de lo que somos y de lo que hacemos proviene casi siempre de lugares lejanos de los que ya no tenemos ni siquiera una vaga memoria.
    Saludos Javier, ya nos leemos!

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  3. Cuphper... dijo:

    Hola Javier, interesante esa historia de historias…pues resume en mi entender de alguna manera el ciclo de la viday al mismo tiempo evidencia la torpeza en la que nos encontramos las personas al tercamente tropezar con la misma piedra , sin enmendar nuestros errores repetimos muchas veces lo mismo cual Zombie en un ciclo interminable de historias parecidas…

    Un fuerte abrazo promo…

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    • Hombre! estimado Cupher, cuanto tiempo… espero que pueda ir a Lima pronto y tener la suerte de reunirme con los amigos de la promoción LI. No sabes las ganas que tengo de que eso pase, por ahora me tengo que conformar con los buenos recuerdos.
      Lo que dices es cierto, la mayoría de nuestras historias son repeticiones cambiadas de casi siempre las mismas experiencias, por eso es que no crecemos -o, al menos, no mucho- al caer en ese circulo vicioso de errores y éxitos a los que estamos acostumbrados. Nos cuesta salir de lo conocido y lo disfrazamos para que parezca algo distinto cuando es casi siempre lo mismo. En fin. También quería decir, en este corto texto, que nuestra vida tiene mucho que ver con las ilusiones de otros, con aquello que se formo en otra mente y nosotros lo tomamos, ya sea por que nos lo dieron o simplemente lo tomamos prestado por que nos gusto -ilusiones, suenos, decisiones- luego lo hacemos nuestro y olvidamos que casi todo lo que tenemos es… prestado.
      En fin, Cupher, recibe un fraternal abrazo y espero que podamos tomar una cerveza algún día no muy lejano.

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  4. Concha Huerta dijo:

    Que caprichosa es la fama. Y que pronto olvidamos a los que no vemos. Una pena. saludos

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  5. Hola primo ¿como te va?
    Pues yo creo que lo importante es irradiar esa mirada, y que de dónde la tomemos o quién nos la prestó es lo de menos. Hay que tener en cuenta que, con el tiempo, no sólo cambia el actor sino también el público. La mirada (el gusto por una bella mirada) permanece. ¡Qué bien!, ¿no?

    Un abrazote

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    • Estimado primo, tu comentario podía haberlo firmado Heráclito. Una visión presocratica.
      Bien, digamos que los cuentos con moraleja no son lo mio. Aunque pienso que la mirada como las ideas no tienen propietarios, que eso que creemos único, intransferible, nuestro, propietarios e inventores, creadores, etc, etc, forma parte del mundo, de la experiencia completa de los humanos.
      Vamos, lo que trato de decir, de manera un tanto confusa, es que la idea de individuo -la exaltación del individuo que vivimos- es tan perniciosa como la anulación del mismo en la masa. Un sano equilibrio aristotélico no estaría mal. Pero claro, no me salio muy bien… jeje
      Un abrazo Miguel!

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  6. A.B. dijo:

    La vida actoral así como la real están repletas de actores que van y vienen, algunos permanecen pero otros se jubilan demasiado pronto…

    Te mando un abrazo

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  7. Dos caras de la misma moneda. La vida está llena de situaciones similares, de un casting a diario, de olvidos sin recuerdo y de éxitos y fracacos, ¿por qué hay quien triunfa y hay quien no?. Habrá que aprendernos mejor el guión y salir a comernos el escenario.

    Saludos

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    • Sibisse:
      Hola. Una mirada que pasa de actor en actor, ellos no saben que la tienen hasta que alguien los elige por esa caracteristica… una caracteristica que, aun siendo propia, no lo es, viene de otro, de otros: nada es solo nuestro. Ni siquiera nuestro pensamiento.
      Saludos

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  8. sibisse dijo:

    La vida es un gran casting, donde tenemos que improvisar sin guión, parece una metáfora del día a día, con pequeños momentos de gloria que son er receurdo perpetuo de lo que pudo haber sido.

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