Amor Criminal

En un charco de sangre

Allí estabas tendida
Para siempre callada
Para siempre dormida.
Con los ojos abiertos
¡muy abiertos! Mirándome siempre
Como miran los muertos
Sin amor y sin odio,
Sin placer ni amargura,
Con sutil ironía y a la vez con ternura.
El puñal en mi diestra
Todavía humeaba
Pero ya en mis oidos
El furor no gritaba
Y crecía el espanto
Y la angustia crecía
Y humeaba en mi diestra
El puñal todavía,
Con el vaho candente
De tu sangre ardorosa
De tu sangre de virgen
De tu sangre de diosa.
Era ya media noche;
En la oscura alameda
Murmuraban las hojas
Con voz débil y queda,
Mientras clara y sencilla
Tras finísimo velo de neblina
La luna se elevaba al cielo.
¡Cuán hermosa es la vida!
¡Cuán hermosa! –dijiste-,
Sí, la vida es hermosa –murmuré-
¡Pero es triste que se acabe tan pronto!
Y seguimos andando…
¡Tu pensando en la vida
Y yo en la muerte pensando!
¡La muerte, la muerte! –musité-
Te paraste y miraste con medrosa mirada
Y en tus ojos tan grandes
Y en tus ojos tan bellos
Vi brillar más que nunca
La mirada de aquello.
Recorrióme la suave sensación de frescura
Del que asciende a una cumbre
Y desciende a un abismo,
Y después… ¿quién lo sabe?
Si lo ignoro yo mismo…
¿Fue ascensión a la cumbre?
¿Fue descenso al abismo?
¡No lo sé! Sólo sé que en tus ojos
Vi otros ojos impresos
Que sentí entre tus labios
El calor de otros besos,
Y entre angustias y dudas
Mi razón agitada
Quiso hallar a tu sangre
Otra sangre mezclada
Y al vengar mis agravios
Y entregarte a la muerte
Hasta el último instante
Hasta el último verte
Y ver cómo se borraban
De tus tristes despojos
El calor de esos labios,
La impresión de esos ojos;
Y en tus labios ya fríos,
Y en tus ojos ya muertos
Para siempre grabarte
La impresión de los míos!

Arequipa, 5 de abril de 1924

ALEJANDRO DE LA TORRE BUENO CORTES.

Amor Criminal

Amor Criminal 2

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Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe "Relatos Tóxicos" https://javierrevolo.wordpress.com/ y en la Revista mensual “Hontanar Digital” http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html de la que es sub director. Vive en Sídney, Australia, y es abogado.
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5 respuestas a Amor Criminal

  1. Hola Javier:

    Me ha gustado mucho esta poesía de Alejandro, aunque tengo que reconocer que el tema resulta un poco “barroco” o cuando menos “políticamente incorrecto” para nuestros días. Y digo que me ha gustado sobre todo por el encantador ritmo de sus versos y por la finura y delicadeza, a la vez que fuerza, de sus imágenes. En ellas se contraponen destellos pasionales, como fogonazos, que duran menos que el humear de la sangre en un cuchillo: vida y muerte, esperanza y desengaño, amor y el mordisco de los celos.

    Nuevamente me ha hecho reflexionar las imágenes del texto. Y he pensado que no soy capaz de imaginar como envejecerá todo este mundo digital. Así que he recuperado una de mis antiguas estilográficas, la he cargado con la tinta de un viejo tintero, casi olvidado en un armario, y me he puesto a copiar una de mis últimas poesías, “La mujer fenicia” que ya conoces, en un viejo cuaderno de hace treinta años. Curiosamente ha quedado manuscrita junto con otros poemas que también le escribí por aquel entonces y creo que ha cobrado otro —mayor— sentido.

    Gracias, primo por compartir estos versos; y ya ves que son semillas que siempre dan fruto.

    Un fuerte abrazo

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    • Quiero empezar por el final de tu comentario, estimado Miguel, pues allá donde esté Alejandro seguro que tendrá una sonrisa de satisfacción al ver que su poesía es semilla en ti y que genera vida salvando todas las distancias posibles.
      El texto es de aquellos que causan pavor, no? un poeta -como todo escritor- tiene muchas veces la tentación de ponerse en la piel de personajes de todo tipo, oír su voz, trasmitirla con la menor cantidad de interferencia posible de la propia. El titulo ya decide la posición de su autor: Amor Criminal. Alejandro vivió una sociedad machista, religiosa y conservadora que -lo sé por lo poco que me ha llegado de su vida a través de las historias que me contó mi madre- lo hacían sufrir. Un hombre con una sensibilidad fina, sus cuerdas vibraban por las mas delicadas circunstancias y sus excesos eran sus poesías, lugar de refugio para su dolor. En fin, es posible que él -como me ha pasado alguna vez a mi- se haya enterado del asesinato de una mujer por su amante, haya conocido sus extremos, y buscase entrar en el horror de la mente de un asesino “pasional”. Produce vértigo el resultado pues narra desde dentro esos sentimientos de amor y celos, de posesión tocada por otro, de venganza, que producen el acto cobarde y violento, criminal con las contradicciones de esa mente obtusa.
      En cuanto a escribir con pluma, bueno, escribir a mano, yo lo sigo haciendo pero para mis apuntes, las cosas que observo y que quiero luego trabajar. Es verdad que escribir a mano cada día es mas raro, pero me atrae esa sensación casi de vulnerabilidad que significa poner sobre el papel algo del mundo con “nuestra letra”…. pues, como hemos dicho antes, nosotros aun “tenemos letra” cosa que no es seguro que tengan las generaciones futuras. La letra es algo tan propio que se puede estudiar para conocer el carácter y otros pormenores de la persona.
      En fin, querido primo, gracias por leer, me paso por tu blog luego para deleitarme un rato con tu trabajo. Un abrazo.

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  2. Myriam Maradei dijo:

    Hola Javier,
    Que saudades!!! (en portugues…) Que lindo ese poema pero tambien el de tu autoria sobre tu padre.
    No he tenido tiempo de leer tus trabajos tan importantes por que me gusta vivirlos totalmente y no solo leerlos. Ya sabes que me emocionas mucho con tu poesia y manera de pensar. Maravilloso trabajo!
    Besos
    Myriam

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  3. Hola querida Myriam! Ha pasado un tiempo desde la ultima vez que supe algo de ti, seguro estas muy bien y disfrutando la vida, como siempre!
    Este poema de mi abuelo es muy duro e intenso, el tema es, como dice en su comentario Miguel, “políticamente incorrecto”, pues trata sobre el asesinato de una mujer cometido por su novio. Mi abuelo era un hombre con una sensibilidad a flor de piel y parece que buscaba meterse en la piel de aquello que lo impresionaba fuertemente, como es el caso de este suceso tan doloroso.
    Estoy muy contento de saber que te gusta lo que escribo! Gracias Myriam. Espero tener la oportunidad de verte pronto. Un beso

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  4. Querido Alejandro…
    Una vez más, -y nunca suficientes- me llegan sus letras allende los mares, generaciones y lunas, y una vez más, -y nunca bastantes- me colma su extraordinaria forma de trenzar las palabras. Como un delicado pero salvaje encaje de bolillos versados… Arte y entrega sin condiciones.
    No se puede. No podemos trasladar el pasado al presente porque nos rechinarán conceptos, y nos sobrecogerán imágenes demasiado hirientes para los cansados ojos de nuestra maldita época. Pero la cadencia en el ritmo y la fértil pasión de sus versos, es música hecha poesía para mis oídos. Me emociona. Y ya sabéis que poco más le pido a una poesía. Que me emocione.
    Y me ha recordado otro hermoso poema, de José Antonio Ochaíta, muy largo, del que os dejo aquí sólo unos versos…

    …¡Y ahora, quítate esos besos!,
    ¡date alquitrán y vinagre!,
    ¡entra en un río de greda
    o en una selva de sables…!;
    busca otros besos, que pongan
    en los míos antifaces…
    ¿Que vas a conseguir, di;
    si habrían de machacarte
    y en el polvo de tus huesos
    quedarían mis señales…?

    …El agua se irá burlada;
    la lumbre quemará en balde;
    se mellarán las navajas;
    caerán las caretas fáciles;
    te señalarán cien dedos
    –¡diana de los cobardes!–
    y hasta el día que en la tierra
    con otra tierra te tapen,

    por encima del montón
    mis besos han de notarse:
    vivos ¡aunque te hayas muerto!;
    nuevos ¡aunque tú te acabes!;
    calientes ¡aunque te enfríes!;
    verdad, ¡aunque los negaste!…,
    para que Dios te conozca
    por lo bizarro del traje
    y sean los besos mios
    –¡al cabo!– los que te salven…

    Que aunque nacieras de nuevo
    en el vientre de tu madre
    y el Padre Santo de Roma
    de nuevo te cristianase,

    los besos que yo te di,
    ¡no te los limpiará nadie!

    ¿Os ha gustado? Me encanta ese poema. Es larguísimo, pero de bien jovencita me lo aprendí entero, y me apasionaba recitarlo…
    Esa pasión, Alejandro, es la que vos me transmitís… ¡Poesía viva! Hecha de carne. De lágrimas. De jirones de desengaño. De calor. De luna. De piel. Pasión…
    Qué bien que seguís apareciendo por aquí…
    Gracias a vuestro sobrino.
    Y un beso para ambos 😉

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