Belinda

Relatos tóxicos

Su piel es tibia, sus ojos verdes, poseedores de una cristalina intensidad. Los rizos largos de su cabello encierran oscuridad y brillo, Belinda. De madre caribeña y padre irlandés, nació en Nassau, ciudad de casas blancas y amplios jardines que visitan los apacibles camaleones. Sus piernas sobre el escenario, largas como las tardes frente a una puesta de sol, se mueven a un ritmo tan parsimonioso como seductor, sexual. Recuerdo la elegancia de sus vestidos, delgados y aéreos como sus manos. Recuerdo su voz, sus magníficas interpretaciones de cantantes tan dispares como Carmen McRae, Dinah Washington o Sarah Vaughan, electrizando locales de la vía Brera, en Milán, allá por los 80. Me enamoré de todo lo que uno se puede enamorar de una mujer, es decir, me enamoré también de sus objetos, de aquello que la tocaba, aquello que se alimentaba con su perfume. Me propuse conquistarla con compases y…

Ver la entrada original 430 palabras más

Anuncios

Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe "Relatos Tóxicos" https://javierrevolo.wordpress.com/ y en la Revista mensual “Hontanar Digital” http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html de la que es sub director. Vive en Sídney, Australia, y es abogado.
Esta entrada fue publicada en Narrativa. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s