Rebeldía

Las mañanas de invierno preparan una receta fría. Ayer encontré, a la salida del tren, que la rebeldía del hombre moderno se ha reducido a llevar una camisa de color intenso, una corbata con dibujitos o un pantalón a rayas, y airearla casi como si se tratase de una bandera, eso sí, casi invariablemente, quien lleva estos emblemas de su lucha contra la corriente, camina con la mirada sólidamente perdida en el horizonte, como desafiando las opiniones o miradas inescrupulosas del resto de transeúntes amantes del blanco/gris/negro, los colores adecuados que nos sumen en la frialdad del mundo de lo correcto y que permiten escondernos bajo las faldas del grupo, lo normal, lo supuestamente elegante, aquella gris distancia en que se ha convertido nuestra forma de relacionarnos; el calor de establo que producen esos tres colores. Que un hombre se vista con una camisa rosada o un pantalón amarillo es excéntrico, atrevido, arriesgado. La rebeldía del hombre moderno de las grandes ciudades es esa, y ese es todo el vértigo que se permite experimentar. Yo, claro, visto de férreo negro. La rebeldía, esa rebeldía, se la dejo a otros más atrevidos a quienes, en secreto, admiro como una forma de utopía de otra época en la que buscábamos ser diferentes.

Acerca de Javier Revolo

Javier Revolo escribe "Relatos Tóxicos" https://javierrevolo.wordpress.com/ y forma parte de la Asociación literaria Trilce que promueve la creación en lengua castellana en Australia. Vive en Sídney, Australia, y es abogado.
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